21 abril, 2009

Un martes a clases

El ruidoso despertador sonó, me levante con dolor de cabeza pero finalmente tenia que empezar mi día. Me lave la cara, los dientes y así continué con mi rutina para llegar puntual a clases.

En el carro un botón de mi camisa se salió, afortunadamente estaba todavía cerca de mi casa, timbre otra vez, busque hilo, aguja y un botón y mientras iba en el tedioso traficó empecé a coser.

Finalmente termine de coser en el parqueadero del “Carlitos”, rompí el hilo y Salí del carro a toda velocidad hacia mi clase, que para mi mala suerte es muy lejos, llegue tarde pero lo importante es que llegue.

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